MOTOR
Un motor en malas condiciones
puede provocar que falte lo primero para poder circular, la energía de
movimiento. Aún sin fallar del todo, gastará más carburante y, en resumidas
cuentas, nos podrá dejar tirados a la primera de cambio. Algunos fallos se
pueden detectar por el color del humo de escape: Negro: consume más carburante
de lo necesario. Además, está contaminando en exceso. Blanco Azulado: consume
más aceite de lo necesario. El motor ya no tiene la misma fuerza que antes y hay
que reponer el aceite del cárter con más frecuencia. Estos fallos provocan, si
el coche lleva catalizador, un mal funcionamiento del mismo y, por tanto, su
inutilidad.
CORREAS
Uno de los elementos que sufre mayor desgaste son las correas, elementos elásticos que transmiten movimiento de unos mecanismos a otros mediante el apoyo de poleas. La zona de contacto con la polea es la que mayor temperatura y fricción tiene que soportar y suele tener surcos para evacuar el calor. Una correa en malas condiciones puede ser motivo de una mayor avería o, simplemente, de estropear el viaje. ¿Cómo detectar que está en mal estado? Con el uso se produce el endurecimiento de la zona de rozamiento -fenómeno de cristalización- dando lugar a que patine sobre el canal de la polea donde se acopla, provocando chirridos. Las correas están sometidas a tracción, lo que provoca, con el tiempo de utilización, que se estiren perdiendo la tensión adecuada al esfuerzo a transmitir. Tiene los mismos síntomas que se describen en el punto anterior. Si al observarlas por el interior están cuarteadas, hay que cambiarlas.
TRANSMISION
La transmisión traslada la energía de movimiento del motor a las ruedas motrices. Se hace a través de distintas piezas metálicas y de las correspondientes uniones entre ellas. Estas uniones son las que, a la postre, terminan fallando. Una transmisión en mal estado puede ser la causa de un accidente grave. Los síntomas de un embrague estropeado son: Ruido metálico característico que se produce al pisar el pedal del embrague a fondo y seleccionar una velocidad; as velocidades rascan. El embrague patina cuando, con el pedal del embrague suelto, pisa el acelerador y el motor sube de revoluciones pero el coche no alcanza la velocidad correspondiente. También puede ocurrir, que el cable que transmite la acción del pedal esté roto. Otra cuestión importante son las fundas que protegen a los pedales: si están desgastadas, rotas o si el dibujo ha desaparecido, hay que cambiarlas ya que se evitarán situaciones peligrosas como consecuencia de resbalones sobre el pedal.